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CAPÍTULO 3. Mamauté y las construcciones de piedra

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Lo que nunca le conté a Nuamé es que esa tarde yo me senté al lado de su padre cuando se encontraba tiritando y muerto de miedo por el susto que se había llevado, y que le dije después, al oído, que se fijara en aquel tronco de árbol, hendido por el rayo, y que se diera cuenta que era un poco más largo que la anchura del cauce del río. El hambre, la necesidad de alimentar a los de su clan, y la imaginación del padre de Nuamé, junto con el trabajo cooperativo del resto de sus compañeros, hicieron el resto, lo que ya habéis visto en mi cuento anterior (Véase Capítulo 2. El gran mamut y el padre de Nuamé ).     Nuestra amiga Nuamé fue creciendo y un día (para ella, que era humana, pasaron varios años, aunque no muchos) se fijó en aquel joven perteneciente al grupo de seres que su tribu conoció poco después del episodio del mamut. Aquel hombre era diferente a los de la especie de mi amiga: Nuamé tenía la frente ancha y huidiza, el gran pelo enmarañado, y un cuerpo proporcion...

CAPÍTULO 2. El gran mamut y el padre de Nuamé

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35.000 años a.C. En algún lugar del norte de la hoy conocida como Península Ibérica (por aquel entonces, un sitio cualquiera del mundo)  « Los dos hombres de cuerpos robustos, cortas extremidades y rostros de nariz gruesa y chata, con anchas frentes prominentes y pelos largos y enmarañados, se encontraban de pie en una de las  laderas del río, mirando a la posible presa que pastaba tranquilamente en la otra parte del cauce. El enorme mamut alzó la cabeza con parsimonia y miró, con aires de indiferencia, a los dos cazadores que portaban rudimentarias lanzas en mano. Hacía tiempo que los hombres no cazaban nada y ésa podría ser una gran oportunidad para ganar notoriedad en la tribu. Pero un obstáculo se interponía entre ellos y aquel animal que podría significar una fuente de alimentos para el clan al que pertenecían. Ese impedimento era el río.     El raudal, aunque fuera de poca anchura y no pareciese demasiado profundo, presentaba sin embargo las aguas rápidas y vis...

CAPÍTULO I. La presentación de Ingo

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  Hola. Me llamo Ingenia, aunque me dicen 'Ingo', y algún día os diré por qué. Soy la hija de Ingenio y Creatividad, y os voy a contar mi historia y la de mis amigos, a los que he ido conociendo a lo largo del tiempo. Me dedico a contar mis secretos y he ayudado a lo largo del tiempo a muchos hombres, y ahora también a muchísimas mujeres, a que construyan cosas.     Para empezar os diré que hay quien piensa que mi primera compañera de juegos fue la Naturaleza, o puede que ese Ser a los que otros llaman Dios (hubo un tiempo en que fueron muchos). Me explicaré: con un árbol podíamos crear un puente sobre las aguas de un río; hacíamos que un rayo lo derribara y el viento o un torrente furioso lo transportaba hasta el lugar idóneo en que apoyarlo entre las dos riberas; también, con las pezuñas de las cabras formábamos senderos, caminos a través de las montañas. Esto último lo llevaban a cabo los animales machacando y machacando el terreno hasta hacerlo duro y transitable para...

Libro LA INGENIERÍA CIVIL EN EL PAÍS DE LOS CONEJOS

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Hola, ¿cómo estás? Espero que muy bien. Sólo quería decirte que POR FIN, YA ESTÁ AQUÍ . Te presento el nuevo libro LA INGENIERÍA CIVIL EN EL PAÍS DE LOS CONEJOS . Es una lectura sencilla y amena PARA TODOS LOS PÚBLICOS , familiarizados o no con esta disciplina de la Ingeniería como es la de la construcción de OBRAS PÚBLICAS . Y GRATIS (FOR FREE) para ebook, versión Kindle, a partir de este miércoles, 15 de julio de 2020, durante tres días, hasta el viernes 17. Déjame que te pregunte: ¿sabías… …quién podría haber sido la primera persona, desde el comienzo de los tiempos, en tener una idea ingeniosa y proyectar una obra pública? ¿Cuál podría considerarse como la primera empresa constructora en la Península Ibérica? ¿Por qué es tan importante el legado de los romanos en Hispania? ¿Todo fue guerrear en la Edad Media o quizás se llevó a cabo algún tipo de desarrollo ingenieril más allá del intercambio continuo de fronteras entre cristianos y musulmanes? ...

Vivimos rodeados de ellas...

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Qué tendrán las obras públicas  que cuando viajamos a algún lugar, pueblo o ciudad, siempre queremos captar y llevar con nosotros algunas fotos de recuerdo de esa histórica obra de ingeniería civil  que otros llevaron a cabo en su día con encomiable e inusitado esfuerzo: un puente de piedra, o un acueducto casi intacto cuyos restos se encuentran en mitad de la calle con sus ingeniosos arcos a base de piezas de piedra labrada; un embalse con su presa de vertiginosa altura; aquel curioso aljibe medieval; el romántico rompeolas del puerto, su bocana y la dársena con el frondoso bosque de mástiles de velas arriadas; el faro, vestigio de luz…     ¿Qué nos llama tan poderosamente la atención de todas esas obras? ¿Por qué nos atraen con ese halo misterioso, aun siendo nosotros en muchos casos profanos en el arte de construcción? ¿Por qué sentimos como nuestra a esa única y maravillosa seña de identidad de nuestro pueblo o ciudad? ¿Por qué siempre posam...

El cuarto elemento: el aire

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En entradas anteriores hemos visto qué importancia han tenido para la Historia de la construcción civil tres de los cuatro elementos considerados por los antiguos como conformadores de todo lo existente: el fuego, el agua y la tierra. Le toca el turno al cuarto elemento: el aire . AIRE (Foto del autor del blog. Jorge Moya Olcina) Se suele denominar al aire como a esa mezcla homogénea de gases que conforma la atmósfera terrestre, compuesta mayoritariamente por nitrógeno (78%), oxígeno (21%), y, en mucha menor proporción, argón, dióxido de carbono y otros gases (el 1% restante).  El aire, al igual que el agua, es fundamental para la existencia de la vida en nuestro planeta A (because there is not a planet B). Pero, ¿qué tiene que ver este compuesto gaseoso, aparentemente invisible y transparente a simple vista, con la ingeniería civil? Para empezar, diremos, por ejemplo, que sin aire no hay fuego. Si no hay fuego, como ya hemos visto en un post anterior ( Uno de los ...

¿Qué podemos hacer con la tierra? Otro elemento imprescindible

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Hola, soy la tierra ; pero no la grande, no la que empieza por la letra T mayúscula, la bella y casi perfectamente esférica donde vivimos; sino la otra, la humilde, la que pisas, la que tienes a tus pies y en la lejanía de las montañas. Soy tierra mullida, blanda, pero también puedo ser tierra firme o roca, dura, fuerte, segura.     Que sepas que tus antepasados comenzaron a hacer montoncitos conmigo para sus primeras construcciones, luego, muy al principio, empezaron a manosearme con las manos y, mucho más tarde, a mezclarme y a tratarme con otras cosas (agua, fuego, aire, cemento...)  para moldearme a su gusto.     Sin mí no podrían haber conseguido los adobes y ladrillos para construir sus viviendas donde guarecerse de la intemperie; ni la piedra para sus primeros cercados y primitivos puentes; la cal para unir y sellar sería una quimera si mi subespecie la caliza no se hubiera unido con el fuego; y el cemento estaría en el limbo de l...