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Una de trenes. Pequeña introducción.

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Hace unos días fui a Alicante para registrar mi primera novela en las oficinas del registro de la propiedad intelectual de la Consellería de Educación. Como mi mujer estaba dando clase en un instituto de una ciudad próxima y necesitaba nuestro vehículo, yo me trasladé a la vecina Lucentum en tren. Mientras hacía el trayecto Elx parc- Alacant iba pensando sobre qué tema podría mostrar en mi próxima entrada del blog porque, como se puede apreciar a poco que se navegue en él, no sigue un orden establecido, ni en temática ni en lugares, respecto a las obras civiles que se tratan. Así que se me ocurrió indagar y desarrollar brevemente sobre este medio de transporte que es el ferrocarril. La verdad es que, aparte de lo aprendido en el cole de pequeño (aquello de que la primera línea en España fue la de Barcelona-Mataró) y lo esencialmente estudiado en la Escuela Politécnica de Valencia, en la asignatura del gran profesor Ricardo Insa, poco más sabía de cosas de la historia del tren en nuest...

Esas obras de canalización...

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¿Quién no ha sido testigo alguna vez de la realización de una obra de canalización? ¿Quién no ha sufrido alguna vez el corte y desvío de tráfico de una calle principal de su pueblo o ciudad debido a las obras de alcantarillado o de agua potable? ¿A quién no le han puesto, justo a la salida de su casa, una plataforma con barandillas para salvar la zanja que cruzaba por debajo del portal para esa canalización de telefonía o de gas? ¿Quién no se ha enterado alguna vez del hallazgo de aquellos restos arqueológicos debido a la ejecución de las zanjas para cables eléctricos/o de gas/o de agua/o de fibra para el wifi, en el casco antiguo de la ciudad? ¿Quién no ha visto por la tele la noticia del desprendimiento de las paredes de una zanja provocando un desgraciado accidente, de la rotura de una tubería de agua que ha inundado a medio barrio o que ha producido un gran socavón? Y así un largo etcétera… ¿Quién me ha colocado una arqueta en la puerta de mi casa? Noticia: Obra...

Puente de Puente la Reina (Navarra)

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Últimamente, cuando me encuentro enfrascado en alguna novela de tinte histórico acontecido en España, me llama especialmente la atención cualquier tipo de consideración, mención, descripción o apunte a cualquier obra de ingeniería civil.     Tal es el caso del libro titulado Iacobus , de Matilde Asensi, que, en la página 195 de su edición de bolsillo, cuenta lo siguiente de boca del protagonista, un caballero de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, Galcerán de Born : « Jamás, ni en mis muchos años de vida ni en mi muchos viajes, había visto un puente de tanto mérito, tan donairoso y ligero como el de Puente la Reina. Parecía surgir de su base como por encantamiento y su imagen estaba tan perfectamente reflejada en el agua, que no se podía distinguir en qué lugar empezaba el puente real y en qué lugar el especular. Seis arcos de medio punto y cinco pilares atenuados por pequeños arcos, servían para mantener la piedra flotando en el aire y facilitar el paso...

Puente Nuevo de Ronda (Málaga)

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«Cuentan que vi la luz un 22 de mayo de 1793, después de treinta y cuatro años de gestación. Mi creador final fue el ingeniero José Martín de Aldehuela, natural de Teruel, aunque me fueron moldeando anteriormente algunos otros con sus planos, ideas y constancias.     Los más supersticiosos del lugar dijeron de mí que era indomable y que nadie podría domesticarme; no en vano ya intentaron construirme los árabes, y algunos dicen que hasta los romanos, no sé yo; pero la dificultad de mi construcción retaba su dominio y las leyes de la física conocidas por ellos; y en un primer intento por ponerme las riendas, en 1740, seis años después de mi primera modelación, me lancé desbocado haciendo perecer a más de cincuenta almas que se precipitaron garganta abajo, por el Tajo de Ronda, cayendo a través de un abismo que superaba los noventa metros de altura, sobre el río Guadalevín. Una verdadera catástrofe consecuencia de la confianza y la vanidad de algunos.     ...

¿Y por qué no el puerto de Algeciras?

Punta Carnero, próximo al puerto de Algeciras. A 25 de septiembre de 1940 «Yo, Saturnino Benacantil, jamás imaginé que mis ancianos y cansados ojos volvieran a presenciar semejante desastre. ¿Por qué, Dios mío, por qué, por qué? ¿En qué erraste cuando diste vida al género humano?     Lo siento, Señor, perdóname. Perdóname por estos sentimientos y estos pensamientos, pues Tú nunca te equivocas; pero me cuesta comprender tanta locura.     Aquel amigo de mi abuelo me dijo que ocurren estas cosas no porque Dios las permita, sino porque Dios constituyó al hombre dueño de sí mismo para que hiciera libremente lo que debiera. Solo que esa libertad debería de emplearla el hombre en amarse y respetarse, y no en infligirse a él y a sus semejantes tanto daño y tanto terror.     Señor, me queda el consuelo de saber que todo tendrá su explicación cuando esté ante Ti, presenciando tu mirada serena.     Lo cierto es que durante todo el día de ayer, ...

Sobre el puente de Alcántara (Cáceres)

Quiso la buena ventura que me encontrara yo deleitándome con la tan relajante y entretenida lectura de uno de esos buenos libros que se recomiendan en días de asueto y fiestas, tanto religiosas como paganas, para la tranquilidad del alma y descanso del cuerpo. Hacían setenta y siete de las páginas recorridas por mi vista y absorbidas por mi entendimiento cuando pude comprobar con verdadero interés que se hacía nombrar de la existencia de una obra de ingeniería, descrita en la susodicha historia, como el más grandioso y bello puente que pueda verse en parte alguna . Las palabras textuales rezaban así: <<…, mandado edificar por los emperadores romanos, y que en esta cristiana era fue coronado con el remate de un portentoso arco de triunfo que exhibe orgullosos el blasón del invicto César Carlos. Tiene seis ojos el puente, que descansan en cinco pilares, erguidos sobre aguas profundas, oscuras y turbulentas del Tajo . En la orilla opuesta, las laderas de los montes son abruptas, p...

¿Y por qué no el puerto de A Coruña?

Noroeste de Hispania S. II a. C. : El centurión miró al horizonte y sintió un escalofrío por todo su cuerpo que le erizó la piel de su nuca recorriéndole toda la espalda. Sus soldados guardaban, como él, un silencio sepulcral. Sobre el imponente promontorio de rocas de aquel territorio de la inhóspita Hispania, el contingente de legionarios imperiales perfectamente formados contemplaban la caída del sol a través de la línea que marcaba el final de aquel océano misterioso bañado con reflejos cobrizos y anaranjados creados por los destellos dorados del astro rey en su retirada parsimoniosa en el horizonte.     El oficial al mando dio media vuelta. Sus seguidores emitieron marciales sonidos metálicos al cuadrarse. Los observó detenidamente, pasando revista con la mirada de un lado a otro a sus rostros expectantes, y  con una mezcla de inquietud y solemnidad se dirigió a ellos, alzando la voz como si de una orden en batalla decisiva se tratara, para decirles: ...